¡Hola a todas y todos! En esta publicación quiero compartir con ustedes algunas ideas sobre cómo apoyar la productividad de países en vías de desarrollo de América Latina y el Caribe, con ayuda de la Inteligencia Artificial (IA). La inteligencia artificial (IA) es una de las tecnologías más disruptivas y prometedoras del siglo XXI. Su potencial para transformar diversos sectores de la economía y la sociedad es enorme, y ya se están viendo sus aplicaciones en áreas como la salud, la educación, el comercio, la industria, la agricultura y los servicios.
La productividad es una medida de la eficiencia con la que se utilizan los recursos para producir bienes y servicios. La productividad es clave para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible, ya que permite aumentar el ingreso per cápita, mejorar la calidad de vida y reducir la pobreza. La productividad depende de varios factores, como el capital físico, el capital humano, la innovación, las instituciones y el entorno macroeconómico.
En general, los países de América Latina tienen una productividad más baja que los países desarrollados. Según un estudio de la CEPAL, la productividad laboral en América Latina y el Caribe es solo el 20% de la de los Estados Unidos.
En Chile, aunque es el país más competitivo de América Latina según el ranking internacional de competitividad del IMD World Competitiveness Center, ha bajado siete posiciones en el ranking internacional de competitividad.
En cuanto a los determinantes de la productividad en América Latina, el estudio indicado anteriormente analizó el crecimiento económico y la productividad en cinco países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México) durante el periodo 1990-2010. Este análisis se aplicó tanto a la economía agregada como a nueve sectores de actividad económica. Los resultados muestran que la productividad está positivamente relacionada con la inversión en capital humano y tecnología.
Entonces, una posible respuesta es la inteligencia artificial (IA), una tecnología que permite crear sistemas capaces de aprender, razonar y resolver problemas complejos a partir de grandes cantidades de datos. La IA tiene el potencial de transformar diversos sectores productivos, como la minería, la agricultura, la salud, la educación y los servicios, entre otros, generando mayor eficiencia, calidad e innovación.
¿Cómo pueden los países de América Latina y el Caribe avanzar en estas dimensiones para impulsar su productividad con ayuda de la IA? A continuación les presento algunas sugerencias basadas en las experiencias y recomendaciones de organismos internacionales como la CEPAL, la OCDE y el BID:
- Invertir en conectividad digital universal y asequible. La pandemia de COVID-19 ha evidenciado la importancia de contar con una infraestructura digital robusta que permita el acceso y uso de servicios digitales esenciales, como la educación a distancia, el teletrabajo y el comercio electrónico. La conectividad digital también es indispensable para el desarrollo y aplicación de soluciones basadas en IA, que requieren de una gran cantidad de datos y procesamiento computacional. Por ello, los países deben priorizar el despliegue de redes de banda ancha de alta velocidad, especialmente en las zonas rurales y remotas, así como promover la competencia y la reducción de los costos de acceso.
- Fortalecer el capital humano en habilidades digitales y relacionadas con la IA. La demanda de profesionales capacitados en IA supera ampliamente la oferta disponible, lo que genera una brecha de talento que limita el aprovechamiento de esta tecnología. Los países deben diseñar e implementar estrategias integrales para desarrollar las competencias necesarias para crear, usar y gestionar soluciones basadas en IA, tanto en el ámbito educativo como en el laboral. Esto implica incorporar contenidos sobre IA en los planes curriculares desde la educación básica hasta la superior, así como ofrecer programas de formación continua, certificación y reciclaje para los trabajadores.
- Fomentar un ecosistema de innovación colaborativo y diverso. La IA es una tecnología transversal que puede generar sinergias con otras áreas del conocimiento y sectores productivos. Para estimular la creación y difusión de soluciones innovadoras basadas en IA se requiere de un ecosistema que facilite la colaboración entre los diferentes actores involucrados, como las universidades, los centros de investigación, las empresas, el sector público y la sociedad civil. Asimismo, se debe promover una mayor participación e inclusión de grupos subrepresentados en el campo de la IA, como las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas y las personas en situación de discapacidad.
- Establecer un marco regulatorio que incentive y oriente el uso responsable de la IA. La IA plantea una serie de desafíos éticos, legales y sociales que deben ser abordados para garantizar su uso adecuado y evitar posibles riesgos o consecuencias negativas. Los países deben adoptar normas y principios que aseguren que las aplicaciones de IA sean transparentes, confiables, seguras, justas y respetuosas de los derechos humanos. Además, deben crear mecanismos e instituciones que supervisen y evalúen el cumplimiento de estas normas y principios.
En América Latina y el Caribe hay varios desafíos que limitan el desarrollo y la adopción de la IA. Por ejemplo, según el informe “La inteligencia artificial en América Latina: estado actual, desafíos y recomendaciones” del BID, la región invierte solo el 0,7% del PIB en investigación y desarrollo (I+D), muy por debajo del promedio mundial (2,2%) y de los líderes en IA como Estados Unidos (2,8%) o China (2,1%). Además, hay una escasez de talento especializado en IA, tanto en el sector público como en el privado, lo que dificulta la generación de soluciones locales y la absorción de tecnologías extranjeras. Asimismo, hay una brecha digital que excluye a una parte importante de la población del acceso a internet y a los servicios.
Otros desafíos son:
- La falta de una estrategia nacional y regional de IA que defina los objetivos, las prioridades, las políticas y las acciones para impulsar el uso y la generación de valor de la IA en el contexto local.
- La escasez de talento humano especializado en IA, que limita la capacidad de innovación y de creación de soluciones adaptadas a las necesidades y oportunidades del territorio.
- La brecha digital y la falta de infraestructura tecnológica, que dificultan el acceso y la conectividad a los servicios y plataformas basados en IA, especialmente en las zonas rurales y remotas.
- Los riesgos éticos, sociales y regulatorios asociados a la IA, como la privacidad, la seguridad, la transparencia, la responsabilidad, la equidad y la inclusión, que deben ser abordados con un enfoque multidisciplinario y participativo.
En conclusión, la IA es una tecnología que ofrece grandes oportunidades para que resolvamos los problemas de Productividad de Chile y América Latina con Inteligencia Artificial, pero también plantea importantes desafíos que deben ser enfrentados con una visión estratégica y colaborativa. Es necesario generar un ecosistema de IA que involucre a los sectores público, privado, académico y sociedad civil, y que promueva el desarrollo de capacidades, la inversión, la innovación, la regulación y la ética de la IA. De esta forma, se podrá aprovechar el potencial de la IA para generar un crecimiento económico inclusivo y sostenible, y mejorar la calidad de vida de las personas.
¡Hasta la próxima! y ¡Gracias por leer!
Saludos y atento a sus comentarios.
Rodrigo Carrillo
www.rodrigocarrillo.com
Post escrito con apoyo de IA.
0 Comentarios